Combustibles y tasas altas castigarían ramos construcción, turismo

SANTO DOMINGO.- El impacto de un escenario de combustibles más caros y tasas de interés más altas recaería inicialmente sobre la construcción, la manufactura, el comercio y el turismo, de acuerdo con el economista y matemático Jaime Aristy Escuder, quien advirtió que el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel ya ha provocado daños que seguirán sintiéndose, incluso si termina en el corto plazo.
Explicó que el aumento de los precios internacionales de los combustibles encarece insumos fundamentales para la economía dominicana, especialmente en construcción. Señaló que si suben los costos de energía en Asia, eso aumenta el precio del acero, las varillas, el cemento, la pintura y los plásticos utilizados en República Dominicana.
“Si te aumentan los precios de los combustibles, obviamente que eso significa un aumento de los costos de tu transformar los insumos en acero o varillas”, sostuvo.
Indicó que por el estrecho de Ormuz, que se ha visto afectado el flujo por este, debido al conflicto Irán-Estados Unidos e Israel, también transita una gran cantidad de químicos y resinas utilizados para producir pintura y tubos plásticos para el sector construcción, lo que generaría un aumento de costos para esa actividad.
“Todo eso te lo estoy dando por el lado de la oferta, que tú vas a tener incremento de costos que va a impactar negativamente el sector de construcción de la República Dominicana”, afirmó, en la entrevista especial de elCaribe y CDN, junto al también economista Andy Dauhajre.
Aristy agregó que el alza de tasas de interés también golpearía a la construcción por el lado de la demanda. Recordó que en las últimas colocaciones de deuda del Ministerio de Hacienda la tasa de interés subió 121 puntos básicos en marzo, lo que considera un preámbulo de aumentos internos.
“Ese aumento de tasa de interés en el país se va a reducir también la capacidad que tú puedas tener de adquirir viviendas y va a impactar negativamente el sector de construcción”, dijo, mientras aborda ese y otros temas.
El economista sostuvo que la manufactura también se vería afectada por el aumento de costos de los insumos importados, mientras que el comercio resentiría una caída del consumo debido a la reducción del ingreso disponible de los hogares.
“Cuando te aumenta la inflación importada que tú tienes una parte de los bienes importados ya sea finales o insumos, tú tienes inmediatamente también un incremento de precios del sector comercio”, señaló.
Sobre el turismo, indicó que un deterioro de la actividad económica global reduciría la demanda de viajes desde Estados Unidos y Europa. Y consideró que quienes ya tienen un viaje programado probablemente lo mantengan, pero otros podrían posponerlo.
“Te podrían decir esos viajeros, yo voy a posponer esto hasta nuevo aviso. Yo voy a posponer esto hasta que esto termine”, expresó al describir la reacción que podrían tener potenciales turistas.
Según sus cálculos, la construcción, manufactura, comercio y turismo representan más de la mitad del Producto Interno Bruto (PIB), por lo que un deterioro simultáneo de esos sectores implicaría una reducción significativa del crecimiento económico.
Desde el punto de vista Jaime Aristy, incluso si el conflicto terminara de inmediato, seguirían presentes los efectos sobre la infraestructura energética y sobre los precios de los combustibles. “Tú puedes concluir hoy el conflicto en Irán y tú todavía vas a tener precios altos de los combustibles de aquí a final de año”, advirtió
El martes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el redes sociales que, tras mantener conversaciones con autoridades paquistaníes decidió aplazar dos semanas el ataque contra infraestructuras críticas iraníes que había amenazado ejecutar si Teherán no reabría el estrecho de Ormuz y que ambas partes se comprometieron a un alto al fuego durante ese período de tiempo.
Explicó que hay instalaciones petroleras, de gas y petroquímicas que podrían tardar uno, dos o tres años en volver a operar plenamente. Puso como ejemplo a Venezuela, cuya producción petrolera cayó de más de tres millones de barriles diarios a unos 600 mil barriles.
Aristy recordó que en choques anteriores, como los de 1973, 1979, 1990 o 2008, no hubo una destrucción masiva de infraestructura petrolera. “Andy señalaba que nunca antes habíamos tenido algo así. O sea, porque en el año 1973-1974 en el primer choque del petróleo que pasa de 3 a 11 dólares, la infraestructura quedó ahí. O sea, fue la OPEC que dijo, yo no te veto el petróleo”, rememoró Jaime Aristy. “Y se sabía que había una negociación”, agregó.
Estabilidad cambiaria
En la entrevista los temas revisados fueron varios, uno de ellos versó sobre el dólar y el peso dominicano. En ese contexto, Andy Dauhajre sostuvo que antes de discutir escenarios sobre estabilidad cambiaria o crecimiento de la economía, lo primero es determinar cuál será la magnitud real del conflicto en Medio Oriente.
“Nosotros no sabemos suficientemente qué tienen ellos o cuál es la capacidad de hacer daño que ellos tienen a toda esa infraestructura de petróleo, de gas”, expresó.
Dijo que le preocupa que en sectores importantes de Occidente parezca imponerse la idea de eliminar el “riesgo Irán”, aun cuando eso implique un overshooting del petróleo hacia 200 o 300 dólares por barril en el corto plazo.
El overshooting del petróleo o sobrerreacción, al que se refiere Andy es un fenómeno financiero en el que el valor del crudo sube o baja de forma excesiva y temporal, superando su nuevo nivel de equilibrio a largo plazo tras un choque de mercado. Es impulsado por especulación, noticias rápidas o pánico, ajustándose luego lentamente a la realidad.
“Lo que más me preocupa de todo esto es que veo que Occidente en sectores importantes del poder, parece que está predominando la idea de que vamos a acabar con esto”, manifestó.
Dauhajre señaló que un escenario de esa naturaleza tendría efectos severos sobre las cadenas de suministro, los fletes, los empaques plásticos y los costos manufactureros en países como India.
“Las plantas manufactureras de India la mayoría operan con gas natural y el gas en esa zona está disparado”, dijo.
Sobre el tipo de cambio, sostuvo que República Dominicana dispone de reservas para intervenir, pero advirtió que el país opera bajo un esquema administrado. “Aquí es un sistema, es un control de cambio”, afirmó.
Explicó que, a diferencia de Chile, donde el peso se ha depreciado cerca de 10% por el aumento del petróleo, en República Dominicana el Banco Central administra la oferta de divisas y limita grandes operaciones. “Eso no es un sistema de tipo de cambio flexible”, concluyó.
Dauhajre consideró que en un año como este no tiene sentido plantear una disyuntiva absoluta entre proteger el tipo de cambio o privilegiar el crecimiento económico. “Yo creo que este no es un año para decir que yo voy a privilegiar tipo de cambio o tasa de crecimiento”, expresó.
Afirmó que, si se presenta un escenario catastrófico, el Banco Central puede utilizar parte de las reservas para preservar cierta estabilidad cambiaria, aunque insistió en que no se pueden usar todos los recursos disponibles.
Se refiere a cálculos de la inflación y el crecimiento
Andy Dauhajre cuestionó las cifras oficiales de inflación y crecimiento, al considerar que el deterioro de los precios que perciben los consumidores es superior al reportado. “Tú me vas a decir a mí que la inflación el año pasado fue 5 por ciento. ¿En dónde fue 5 por ciento?”, preguntó.
“Oye, es una cosa mucho más acelerada”, aseguró el economista, respondiendo a una interrogante al respecto.
Precisamente ayer, el Banco Central informó que el índice de precios al consumidor (IPC) registró una variación mensual de 0.27 % en marzo 2026. La inflación interanual (de marzo 2025 a marzo de 2026) se ubicó en 4.63 %.
MARTIN POLANCO





